En la primera reunión presencial desde 2019 por la pandemia de coronavirus, se abordaron temas como las regiones económicas en el contexto de la crisis global.

La 60º cumbre de presidentes del Mercado Común del Sur (Mercosur) culminó este jueves en la ciudad de Luque, Paraguay, con el compromiso de los países miembro de trabajar coordinadamente para enfrentar los efectos adversos de la escalada de precios de alimentos y combustibles.

El cónclave se realizó en el centro de convenciones de Conmebol, y contó con la presencia del mandatario anfitrión, Mario Abdo Benítez, el argentino Alberto Fernández, el uruguayo Luis Lacalle Pou, y con la sorpresiva ausencia del brasileño Jair Bolsonaro, que envió un mensaje grabado. 

En la reunión, la primera presencial desde 2019 por la pandemia de coronavirus, se abordaron temas como las «asimetrías» comerciales dentro del bloque, los acuerdos con otros países y regiones económicas, la escasez energética y la crisis global derivada de la pandemia de coronavirus y el conflicto entre Rusia y Ucrania.

Al cierre de la cumbre, en un comunicado conjunto, los presidentes expresaron su «preocupación por el impacto adverso producido por el conflicto en Ucrania en las cadenas de suministros de productos alimentarios, debido al incremento de los costos de los insumos y la reducción de la oferta». 

En ese sentido, coincidieron en la necesidad de «plantear enfoques conjuntos para fortalecer las cadenas regionales de valor, aprovechando las ventajas productivas de la región, promoviendo las inversiones, y trabajando en una agenda de relacionamiento externo dinámica». 

Contrapunto por China

Uno de los puntos que más expectativas generaba la cumbre era el Tratado de Libre Comercio (TLC) que Uruguay negocia de forma unilateral con China, ya que fue cuestionado por otros miembros del grupo debido a que contraviene los estatutos del Mercosur. 

En ese sentido, el jefe de Estado argentino consideró durante su discurso que el bloque no debía separarse y «buscar soluciones individuales» con un proyecto propio que solo le sirva a uno, ya que eso es «de corto aliento». Por el contrario, remarcó que en caso de poder avanzar en un entendimiento comercial con el gigante asiático, era necesario hacerlo en conjunto. 

«No me niego en nada a analizar lo que mi amigo Lacalle Pou llama flexibilización,solo quiero que sigamos transitando juntos«, indicó Fernández.

Por su parte, Lacalle Pou, quien recibió la presidencia pro tempore del bloque de manos de Paraguay, se mantuvo firme en la idea de continuar las negociaciones bilaterales, aunque no descartó hacerlo junto al resto del Mercosur: «Vamos a avanzar, y si podemos con los socios, mejor», dijo.

«En breves días, nuestros equipos estarán negociando con los de China para avanzar en el Tratado de Libre Comercio», detalló el mandatario uruguayo, y añadió que, una vez finalizadas esas negociaciones, «lo primero» que pretende hacer su gobierno es hablar con los socios del Mercosur para «ir todos juntos».

A su turno, el mandatario paraguayo Abdo Benítez dejó clara su posición respecto al tema que, ya en la previa, tensionaba el desarrollo de la cumbre: «La coyuntura crítica global requiere concentrar más que nunca las energías en la adopción de la postura de políticas conjuntas y compartidas, que posibiliten la satisfacción de las necesidades de nuestros pueblos», señaló.

Hay que evaluar la afectación de cada uno de los países partes» cuando uno negocia acuerdos comerciales de «una manera individual con diferentes economías», manifestó Abdo Benítez. 

En tanto, el representante brasileño Jair Bolsonaro envió un mensaje en video en el que celebró que se haya logrado consenso para reducir el Arancel Externo Común (AEC) en un 10%, ya que, consideró, «dará una importante contribución para el combate a la inflación».

A su vez, Bolsonaro reconoció la necesidad de continuar y ampliar los flujos de comercio e inversiones en América Latina y en el Caribe, fortaleciendo las cadenas regionales de valor y reduciendo las vulnerabilidades externas a crisis internacionales.

Tras el evento, Lacalle Pou decidió no firmar un comunicado de prensa sobre el proceso de integración regional. Según informó el periódico uruguayo El País, la negativa se debió a la no inclusión en el texto de un postulado suyo sobre la necesidad de «modernizar y flexiblizar» el bloque, en medio de las tensiones por sus negociaciones unilaterales con China para un acuerdo de libre comercio. 

Acuerdo con Singapur

El miércoles, durante la reunión ordinaria del Consejo del Mercado Común (CMC) del Mercosur, de la que formaron parte los cancilleres de todos los países miembro, se anunció oficialmente la conclusión del proceso de negociaciones para la firma de un «acuerdo de última generación» con Singapur, «el primero con un país del sudeste asiático», destacó el bloque regional. 

En esa misma jornada, el viceministro de Relaciones Económicas e Integración paraguayo, Raúl Cano Ricciardi, informó que no hubo consenso dentro del organismo para permitir la participación del presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, en la LX Cumbre del bloque regional.

Por último, los Estados parte «expresaron su voluntad en avanzar con el proceso de adhesión de Bolivia al bloque para la consolidación del proceso de integración de América del Sur».

Por Mersales

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